El Concejo de Quirós
El
Valle de Quirós se encuentra situado al Sur de la zona central del Principado de Asturias,
en la conocida como España Verde, en plena
Cordillera Cantábrica, con un relieve muy accidentado
y boscoso en el que se integra un paisaje rural bien conservado; a pesar de estar solo a poco más de 30 kilómetros
de la capital asturiana a través de una buena red de carreteras.
El Concejo o Término Municipal de
Quirós tiene una extensión de 209,18 Km², formado por un gran valle,
por el que discurre el río Quirós, más adelante conocido como Trubia, y que en su cabecera se encuentra dividido
en dos por los ríos
Lindes y Ricabo;
enmarcado entre altos conjuntos montañosos que le confieren un especial microclima con unas agradables
temperaturas, presentando los rasgos climáticos típicos del dominio Atlántico.
Su altitud máxima es el pico
Fontán Norte con sus
2.417 m., situado al Sur, dentro del conocido como
Macizo
de Ubiña, con numerosas cumbres que superan los dos
mil metros. Su cota más baja con apenas 300 m. la encontramos
en el angosto desfiladero de
Valdemurio, entrada
natural del valle, donde se unen la
Sierra del Aramo
al Este y la
Sierra de Sobia o Piedrafita al Oeste,
importantes barreras montañosas con alturas próximas a
los 1800 m. sobre los que se asientan a media ladera la
mayoría de los 40 pueblos y aldeas que jalonan
el Concejo.
Gran parte del municipio está declarado
paisaje protegido, ocupado por amplias manchas boscosas
autóctonas de roble, haya, castaño, acebo, abedul y tejo, sin olvidarnos de las zonas de alisedas
en el entorno de los ríos y de encinares en las zonas rocosas de las cotas más bajas;
en estas se refugian las especies más representativas de la
fauna Asturiana, destacando los osos,
lobos, zorros, tejones, ginetas, nutrias, ardillas, jabalíes, rebecos, corzos, aguilas,
buitres y urogallos, entre otras muchas especies. En las zonas húmedas existe una población creciente
de aves acuáticas, facilmente observables, como la garza real y ánades.
Siendo la trucha el pez más abundante en todos sus ríos. En algunas zonas también podemos encontrarnos
con el cangrejo de río.
En definitiva la primera sensación que nos causa el
Valle de Quirós, es la oportunidad
de poder disfrutar de un lugar remoto, alejado del ruido y el ritmo acelerado de las zonas urbanas.
Conservando entre sus montañas una rica
arquitectura tradicional, casas solariegas, hórreos,
molinos de agua, lavaderos, remotas capillas y numerosos restos de conjuntos castreños y megalíticos
que nos remontan a un pasado en el que se enlazan los acontecimientos históricos y la
leyenda.