
Los profundos
cambios experimentados por las comunidades campesinas,
a partir de la segunda mitad del siglo XIX, dejaron en
desuso muchos utensilios y enseres hasta entonces imprescindibles
en la sociedad tradicional. La necesidad de conservar
estos elementos, que constituían la historia de un pueblo,
animó al Ayuntamiento de
Quirós, con la colaboración de
la Consejería de Educación y Cultura del Gobierno del
Principado de Asturias, a la creación del
Museo Etnográfico
de Quirós y Comarca. Tras un año de recogida y restauración
de materiales se inauguró el día 19 de marzo de 1998,
coincidiendo con la festividad de
San José, importante
feria y romería del concejo.
Hoy día se halla ubicado en el centro de
Bárzana, en la
antigua plaza de abastos del municipio que se utilizó
hasta los años 70. Pero este edificio resulta insuficiente
para el volumen de fondos y de visitas (más de 30.000)
por lo que se está habilitando un nuevo
recinto en
Campu El Forno (La Fábrica), junto a los antiguos
hornos de fundición para ampliar la temática con los vestigios
minero-industriales.

El actual Museo Etnográfico de
Quirós y Comarca se compone
de dos plantas. En la primera se reproducen fielmente
los espacios más característicos de la zona. Entre ellos
destaca la casa quirosana equipada con todos los habitáculos
y objetos que caracterizaban este tipo de edificaciones:
como pieza importante sobresale la cocina con el l.lar
y su correspondiente escanu, procedentes de una vieja
casa de aldea. La lacena, el forno y el resto de objetos
expuestos, hacen de esta parte de la casa una reproducción
exacta de lo que en su día fueron las cocinas l.lariegas.
El resto de la vivienda la componen la sala y la alcoba,
ambos habitáculos fielmente reproducidos. Pero también
se encuentran un lavadero con fuente y bebedero, un taller
de madreñero y otros espacios dedicados al trabajo del
lino y de la lana y al aprovechamiento del monte. Además
se ha recreado una pequeña cuadra de montaña, perfectamente
equipada, con su correspondiente pachar (pajar), preselbera
(pesebre), camera (empedrado interior donde duerme el
ganado) y demás accesorios tanto interiores como exteriores
cuidadosamente reproducidos.
En la segunda planta, abierta
al público en
1999, se ubican: una escuela rural, una
exposición que muestra la evolución de los preseos agrícolas
y ganaderos y el labor de la escanda, el trabajo del goxeiru
y de las maquetas. Además hay una sala de audiovisuales
y otra destinada a exposiciones temporales, que trata
de potenciar la artesanía del concejo y otros eventos
culturales entre la gente
quirosana.
Otro de los atractivos
del museo es que no ha querido limitarse solamente a exhibir
o exponer una determinada colección de piezas de interés
etnográfico, sino que, paralelamente a la construcción
del
museo, el Ayuntamiento ha emprendido la tarea de restaurar
parte de los molinos, hórreos y paneras diseminados por
varios pueblos del concejo. Todas estas edificaciones,
que en otro tiempo desempeñaron una importante labor en
la vida campesina tradicional, pueden ser visitadas por
las personas que lo deseen. Se crea, pues, este museo
con la doble intencionalidad de mostrar a los visitantes
las formas de vida de los pueblos altos de la comarca
del
Valle del Trubia, y también la de servir como objeto
de investigación, estudio y deleite para todas las personas
que deseen conocerlo.