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No sólo la naturaleza constituye el único elemento
de interés que posee el Valle de Quirós.
Dentro de sus pueblos se encuentran vestigios del
testimonio histórico-artístico que caracteriza al
Principado.
Quizás una de las mejores formas de conocer este
patrimonio es seguir los pasos del ilustre pensador
y político asturiano del siglo XVIII D. Gaspar
Melchor de Jovellanos a su paso por tierras
quirosanas, el 3 de Junio de 1792.
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Nos adentramos en el Valle a través
de las hoces de Valdemurio,
siguiendo la comarcal AS-229, proveniente
de Trubia, que ras bordear el embalse nos
lleva hasta Arrojo (Jovellanos acudió al Valle
a través de la n-1 por Aciera),
alzándose a la par de la carretera
la casa solar de Quirós, rústico edificio
con escudo, en el que se puede leer el lema:
"Después de Dios, la casa de Quirós", y a pocos
metros, la iglesia románica de San Pedro
de Arrojo, del siglo XIII. En la vertiente opuesta
del Valle se alza la peña del Castillo, con las ruinas milenarias
de la fortaleza conocida como castillo de
Alba, que en otros tiempos la coronaba. Perteneció
a los reyes asturianos de la Reconquista
y, posteriormente, fue donde se refugió
el noble Gonzalo Peláez en sus luchas con Alfonso
VII.
Continuamos hacia Bárzana, capital del concejo,
donde cogemos un desvío a la derecha que tras
cruzar el río nos levará a Villamarcel. En lo más
alto del pueblo se encuentra la casa solariega de
los Sres. Terrero, fechada en el siglo XVI,
"abrigada del norte por una eminente peña, bien
situada y surtida". Desde aquí se puede disfrutar
del paisaje rural característico del Valle.
A partir de aquí, nuestro ilustre viajero dirigió sus
pasos hacia Ricabo, a los pies del Macizo
de Ubiña, continuando por un antiguo camino
carretero hasta la Ermita de Trobaniello
(ruta n-8). De Ventana desciende hacia Babia,
para seguir su viaje a León y comarcas de aquel
Reino.
Pero ese itinerario por el Valle de Quirós quedaría
incompleto si no fuéramos hasta Cortes, cuna de
San Melchor, y tras la visita a su casa natal
dirigirnos a la remota aldea de Lindes, una de las
más bonitas del concejo.
El regreso podemos efectuarlo
por el mismo itinerario que a
la ida o, bien una vez en Sta.Marina,
desviarnos a la derecha hacia Pola de Lena,
pasando por el pueblo de Llanuces, en el que
cabe destacar las casa solariegas de los Miranda
y la de Quirós o de Galcerán que data del siglo
XIV. Una vez continuado el viaje, y ya en el alto
de La Cobertoria, nos despedimos del
concejo de Quirós, no sin antes contemplar el
magnífico paisaje que esta atalaya nos depara,
lugar que ya nuestros ancestros eligieron para
elevar sus construcciones funerarias a modo de
túmulos y dólmenes,
las cuales podemos observar continuando
por la pista ascendente a nuestra izquierda,
que nos lleva a Prau Llagüezos, lugar donde
se celebra la tradicional
"Fiesta del Cordero".
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